El libro Las que limpian los hoteles denuncia entre otras cosas el incremento desmesurado de la carga laboral y las diversas maneras en cómo se incrementan.
Denuncia en particular la degradación de las formas contractuales, el aumento de los contratos por tiempo parcial, la tercerización; el impacto del trabajo en la salud y en las formas de conciliar con la vida cotidiana; el miedo que existe en el mundo del trabajo y que genera ansiedad, angustia y estrés desmedidos.
También, el ajuste de costos de las empresas a costillas de la precarización de las relaciones laborales.
La última idea que plantea, y es muy importante, es que el cambio en la organización de las tareas puede llegar a incidir negativamente en la calidad del servicio que se puede ofrecer a los clientes en un sector que depende mayoritariamente de esta cuestión.