Las relaciones laborales precarias van en contra de los derechos de los trabajadores y solo favorecen a las grandes transnacionales y monopolios, “que buscan en Colombia mano de obra barata sin pretender contribuir verdaderamente al desarrollo nacional”.
Libertad Sindical
A partir de 1990 y con la firma de los TLC, Colombia ha sufrido un retroceso atroz en el tema de los derechos laborales y sindicales. Hoy en día es más fácil organizar un grupo criminal que un sindicato, porque inmediatamente comienza la persecución a los trabajadores, cargas laborales injustas, despidos y hasta el asesinato de líderes sindicales. Actualmente, Colombia es uno de los países más peligrosos para ser sindicalista.
Pobreza y Represión
Para sentar al Ingenio Risaralda a dialogar y a acordar la contratación directa de los corteros de caña tuvimos que declarar una huelga indefinida y hasta sufrir la represión brutal de los aparatos del Estado.
La tercerización y el uso de diferentes formas de intermediación laboral no son más que instrumentos antidemocráticos para violentar y degradar derechos.