La violencia de los cuerpos represivos del estado colombiano, apoyados por guardias privados de la empresa, dejó un saldo trágico de decenas de heridos y golpeados, dos de ellos graves.
Carlos Ossa, secretario de Asuntos Laborales de la seccional Sintrainagro Ingenio Risaralda, continúa debatiéndose entre la vida y la muerte.
Solo hace unos meses, la empresa se negaba a negociar y decía que no iba a sentarse con corteros de caña.
Contratación directa
En el acta, la empresa se comprometió a formalizar a los trabajadores afiliados a Sintrainagro seccional Ingenio Risaralda, “con los parámetros y estándares de trabajo decente de la OIT, con vocación de permanencia mediante la suscripción de contratos laborales a término indefinido y sin periodo de prueba”.
“Para cumplir el acuerdo, el Ingenio Risaralda creará, en un plazo de dos meses y medio, una empresa filial que contratará directamente a los corteros de caña, siguiendo el modelo adoptado por los ingenios azucareros del Valle del Cauca.
Además, la empresa deberá “garantizar la aplicación de los principios de igualdad y no discriminación en la distribución del corte entre los trabajadores”, y nombrará interventores técnicos y administrativos “para garantizar equidad en los grupos de corte, velar y revisar los pagos de la seguridad social”, así como la liquidación de salarios durante el periodo de transición.